la palma

El TMT se lo juega todo a la baza americana y EE.UU. hablará “en las próximas semanas”

Una revista especializada confirma la información adelantada por el DIARIO: el informe preliminar para decidir si la Administración Biden entra en el consorcio podrá estar listo a finales de verano
El presidente del Gobierno de Estados Unidos, Joe Biden, junto la vicepresidenta, Kamala Harris, en el despacho oval de la Casa Blanca | ADAM SCHULTZ (DPA / EUROPA PRESS)

El Telescopio de Treinta Metros (TMT, por sus siglas en inglés), que espera ser el instrumento óptico más avanzado y potente construido hasta la fecha, depende de los resultados de la conocida como Decadal Survey de Estados Unidos tanto para su viabilidad económica como para decidir si opta por instalarse en Hawái, lugar preferido del consorcio internacional (TIO) hasta ahora y donde posee una fuerte oposición de la comunidad nativa, que se resiste al aparato y no da su brazo a torcer; o La Palma, plan B donde, a pesar de contar con un elevado apoyo popular a nivel autonómico (94%), también se experimentan problemas con un colectivo ecologista, a falta de que el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) se pronuncie sobre la legalidad del proceso administrativo por el que se le otorgó licencia de construcción en un terreno del municipio de Puntagorda.

Se trata de una estudio que realiza cada 10 años la nación norteamericana para priorizar las actuaciones en materia científica por las que apostará el Gobierno federal durante la siguiente década y cuyos resultados, de acuerdo con la revista especializada Scientific American, se conocerán “en las próximas semanas”. Y es que durante los dos últimos años, un comité de 20 miembros ha llevado a cabo “exhaustivas deliberaciones”, en el marco de una agenda que ha sido denominada Astro2020, para evaluar las características de los observatorios de Mauna Kea (Hawái) y el Roque de los Muchachos, a fin de valorar las posibilidades de un enclave y otro para desarrollar la actividad astrofísica que va a aparejada al TMT, como por ejemplo, las investigaciones relativas a exoplanetas similares a la Tierra, una de las metas más codiciadas sobre el estudio del Universo.

Tal y como adelantó DIARIO DE AVISOS el pasado mes de abril, citando fuentes del Ministerio de Ciencia e Innovación español, la hoja de ruta del gigante de 30 metros pasa por lograr el respaldo económico de la Administración que preside Joe Biden, y para ello es crucial un documento que emitirá el Comité de Astronomía y Astrofísica de las Academias Nacionales estadounidenses, que ya entonces, apuntaban las mismas fuentes, se preveía que pudiera estar listo “este verano”. En una entrevista exclusiva concedida a este periódico, el director de Operaciones del TMT, Christophe Dumas, señala que todo lo concerniente a la elaboración de los informes por parte de EE.UU. “es muy secreto”, y el propio consorcio internacional que promueve la infraestructura desconoce la conclusión a la que ha llegado el grupo de expertos americano. Eso sí, afirma que “el estudio está acabado”, y ahora mismo se encontrarían, ya no en fase de redacción, sino “afinando” los términos en los que está expresado.

En cuanto a los aspectos que son objeto de examen, Dumas indica que “habrá una evaluación científica y también una evaluación programática, que no solo ve la ciencia, sino el costo, el tiempo y el riesgo en los dos lugares”: la isla del Pacífico y La Palma. Y admitió que la opción palmera “tiene limitaciones”, teniendo en cuenta que hay algunos factores, principalmente de altura, que juegan en su contra. No obstante, aseguró que “en la mayoría de los casos” se pueden llevar a cabo investigaciones al mismo nivel. Por otro lado, dijo que el TMT no será examinado de manera aislada; encaja en el conocido como US-ELT, que incluye también al Telescopio Gigante de Magallanes, para que, juntos, aporten “una visión completa del cielo”. Ambos irían de la mano, pues el primero se ubicará en el hemisferio norte y el segundo en el sur, concretamente, en el Observatorio de las Campanas (Chile), contando con un espejo de 24,5 metros.

El director de Operaciones del TMT, frente a las continuas informaciones que apuntan a un inminente cambio de rumbo en el proyecto, optando la Isla Bonita y abandonando la opción de Hawái, admitió que el consorcio no puede tomar ninguna decisión sobre el lugar que acogerá el aparato porque están condicionados por la inversión de EE.UU., y, además, en ambos territorios poseen impedimentos de distinta naturaleza. Pero aclaró que su intención en todo momento ha sido “ser un buen vecino” allá donde se instale. En este sentido, citó las becas que el TIO ha ofertado en territorio hawaiano, dando oportunidades a los estudiantes de ampliar sus conocimientos en materias vinculadas a las STEM (acrónimo de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas); una inversión que también se efectuaría en Canarias si alberga el instrumento óptico. De hecho, como desveló el DIARIO a finales de 2019, el consorcio ya ha mantenido reuniones con la Consejería regional de Educación para abordar la posibilidad de incorporar a los currículos de Primaria y Secundaria asignaturas relacionadas con la ciencia, siguiendo un modelo similar al lenguaje silbado de La Gomera, que se oferta dentro del sistema público y posee un régimen especial de regulación.

Otra de las ventajas que conllevaría la instalación del TMT en La Palma tiene que ver con la creación de puestos de trabajo. Un estudio de Juan José Díaz, profesor del departamento de Economía, Contabilidad y Finanzas de la Universidad de La Laguna, ahondaba en las repercusiones socioeconómicas del telescopio en el tejido productivo insular. Según el docente, el presupuesto para las seis etapas de construcción del gigante, prolongadas a lo largo de 10 años, ascendería a algo más de 400 millones de euros, de los cuales el 86% iría destinado a bienes y servicios, el 10% a salarios y un 4% a permisos y licencias. Supondría la generación de 900 puestos de trabajo de 20 sectores económicos distintos tan solo en el transcurso de la fase de edificación, a los que habría que sumar los del ciclo operativo. Y en términos de rentabilidad, redundaría en la Isla 3,37 euros por cada uno invertido y acabaría representando el 6,53% del Producto Interior Bruto (PIB) palmero, en contraste con el valor de este indicador en 2017.

DETRACTORES

Como dice el refranero español, “nunca llueve a gusto de todo el mundo”, y el Telescopio de Treinta Metros no es una excepción. DIARIO DE AVISOS adelantó el lunes que el grupo ecologista Ben Magec había ganado parcialmente su demanda contra el instrumento, al entender que se atenta contra el patrimonio natural. Y, a falta de conocer el resultado del recurso que presentarán los promotores del proyecto contra la sentencia ante el TSJC, cabe destacar que la clave del fallo judicial es un posible error administrativo, sin que el magistrado del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Santa Cruz de Tenerife haya apreciado taras en la parte ambiental, sobre la que existen varios informes, redactados por el Gobierno de Canarias, el Cabildo y entidades independientes, acerca del impacto de la infraestructura en el Roque de los Muchachos.

Eso sí, en Hawái la situación es aún más compleja, dado que los miembros de la comunidad nativa de la isla del Pacífico, que se oponen al TMT por interpretar que se intenta profanar el monte de Mauna Kea, “sagrado” según su cultura, han traspasado las vías administrativas y han llegado a obstaculizar con convoyes las vías de acceso a la montaña.

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