Andrés Chaves

Andrés Chaves es uno de los periodistas de más dilatada trayectoria en España. Es periodista por la Escuela Oficial de Periodismo de la Universidad de La Laguna, licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense (Madrid) y doctor en Periodismo por esta última Universidad (apto cum laude, la máxima calificación). Ha escrito 25 libros entre novelas, ensayos, relatos costumbristas y crónicas ilustradas del pasado en Canarias. Su tesis doctoral, que versó sobre la guerra civil en Canarias y su prensa patriótica, ha sido publicada. Es autor de más de 30.000 artículos y trabajos periodísticos a lo largo de sus más de 40 años de profesión

Retener

Es curioso el significado que le dan al verbo retener tanto el que habita La Moncloa como el que pernocta en La Zarzuela. República y monarquía republicana se han puesto de acuerdo y han calificado de retención la estancia en el Helicoide y otras salas de tortura de los presos de Maduro, un puñado de

Maximiliano I, en La Orotava

Un día entre 1932 y 1867, años respectivos de su nacimiento y de su muerte, el valiente y culto Maximiliano de Habsburgo –luego Maximiliano I de México— se refugió en un portal de La Orotava, mientras caía sobre la Villa el diluvio universal. Allí, en ese zaguán, resguardado también del temporal, conoció a un aristócrata

¡Qué país!

Una amiga ha telefoneado a la Consejería de Sanidad, a uno de esos números del Gobierno donde se solicitan las citas médicas, para pedir hora para hacer su testamento vital. Es decir, para dejar por escrito cómo deben actuar los médicos con su cuerpo en caso de enfermedad irreversible: si la desconectan o no, bueno,

Borgen

Ayer, día 7 de enero, empezó 2026. Empezó, unos días atrás, con mi anunciada “extracción” en Venezuela y nadie sabe si va a haber más. Ahora, la aguja del reloj se dirige a Groenlandia, una isla ártica que pertenece a Dinamarca, con un estatuto especial que la hace de todo menos independiente. Para conocer el

Tristeza

Debo confesarles que siento un sabor agridulce con los sucesos de Venezuela. Por un lado, me alegro de la captura del matrimonio de delincuentes. Por otro, comparto, con el sabio Borrell, las dudas de millones de personas sobre lo que va a ocurrir ahora. Y, finalmente, no entiendo, como les dije ayer, cómo será el

¿Por qué no hablo de Venezuela?

Algunos lectores me preguntan que por qué no hablo de Venezuela, conocedores como son de mi pasión, mi interés y mi cariño por este país. Un músico y escritor, Manuel Feria, me acaba de enviar, dedicado, un interesantísimo libro de aforismos. Uno de ellos dice: “La sabiduría aprende tomando distancia de las cosas”. He tomado

Aquel tren

Subí en Cádiz a un tren correo, que tenía que llevarme a Gijón. No me acuerdo cuántas horas de viaje, vestido con el uniforme de la OJE (Organización Juvenil Española). Tenía 16 años, luego aquel viaje se produjo en 1963. El tren renqueaba, lleno de soldados, bajo la vigilancia de la inevitable pareja de la

Amores adolescentes

Me enamoré de una jovencita, siendo yo adolescente, que conocí en una guagua. A partir de ese momento, siempre tomé el autobús que cubría el trayecto Puerto-Orotava, por el Botánico. Fue un amor tan grande que nunca existió. Los amores sin amor de verdad son mucho más sinceros, limpios y duraderos -a la vista está-

La historia

La edición digital de este periódico supera, en mucho, en número de lectores, a las de los demás diarios de Canarias. Somos líderes. Recuerdo cuando a un grupo de personajes del sector agrario se le ocurrió, en plena Transición, comprarle el periódico que se editaba en La Palma a Antonio Carrillo Kábana. Era el año

¡Qué agobio!

No recuerdo si fue antes de que saliera el periódico a la calle o tras la dimisión de sus primeros directores, que fueron Martín y Carmelo Rivero. Yo vivía entonces en el hotel Mencey. Nos reunimos en el comedor, convocados por alguno de ellos, Amid Achí, Jerónimo Saavedra, Ambrosio Jiménez, Paco Padrón, Pepe Sánchez Rodríguez