Ignorancias y contradicciones
En los análisis y comentarios sobre la calidad –baja- de la democracia española no pueden faltar las listas abiertas: políticos, periodistas y tertulianos varios las reivindican como imprescindibles en una democracia auténtica. El problema surge cuando descubrimos que los que así se manifiestan no saben lo que son tales listas; las confunden con las candidaturas
