A quien protege, se le odia, por Juan Jesús Ayala
Se hace muy difícil entender como pueden existir en la faz de la tierra seres tan degradantes que viertan odio sobre aquellos que los protegen; como pululan especimenes humanos que disfrazados de efervorisantes aplaudistas sean capaces de desarrollar dentro de su piel de cordero fieras corrupias que derivan con el insulto cobarde hacia los que
