Andrés Chaves

Andrés Chaves es uno de los periodistas de más dilatada trayectoria en España. Es periodista por la Escuela Oficial de Periodismo de la Universidad de La Laguna, licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense (Madrid) y doctor en Periodismo por esta última Universidad (apto cum laude, la máxima calificación). Ha escrito 25 libros entre novelas, ensayos, relatos costumbristas y crónicas ilustradas del pasado en Canarias. Su tesis doctoral, que versó sobre la guerra civil en Canarias y su prensa patriótica, ha sido publicada. Es autor de más de 30.000 artículos y trabajos periodísticos a lo largo de sus más de 40 años de profesión

La magada

Una asociación de vecinos de La Laguna se ha opuesto con firmeza a que se instalen dos televisores gigantes en el baile de magos de San Benito. El Ayuntamiento quería que los asistentes pudieran ver el Mundial. Si a mí me preguntaran por la ocurrencia, yo diría que la asociación de vecinos tiene razón, porque

Tiempo de verano

Si me pusiera a hacer un diario, se caerían las páginas del puro aburrimiento. He notado hasta el día de pausa del fútbol y por dos veces se me ha estropeado el ordenador. Así que el puto calor -debe ser el calor- me ha descontrolado por completo. Cuando un aparato se estropea, o se te

Qué asco

Parece que en el mundo no hay nada decente, de un tiempo a esta parte. Qué asco. Hasta el Mundial de Fútbol ha sido adulterado por unas decisiones de los tribunales deportivos y de los árbitros incomprensibles. Argentina, por alguna razón que desconozco, que es un equipo bastante malo, debe ganar el Mundial; por decreto.

Infantino, pelota de Trump

La roja fue de libro. Una entrada por detrás, a la altura de la media pierna, con violencia excesiva. Tarjetazo y expulsión del jugador Floralin Balogun, esencial en el esquema USA. Llamada de Trump a Infantino, para pedirle que le retiraran la roja al americano. Y la FIFA, agradecida, accede. Cambia la tarjeta por un

Messi

Si por los hinchas argentinos fuera, Messi jugaría otro Mundial más; eso sí, ayudado de un bastón. Messi juega caminando, ya no corre, pero ha marcado, hasta el momento en que escribo, siete goles en el campeonato, los mismos que Mbappé y que Harry Kane. Argentina es un equipo vulgar y a Messi le regalaron

Mi querida España

La España de la Transición era mejor que esta. Conocí a la cantante Cecilia en su casa, poco antes de su trágica muerte en accidente de circulación. Fui a su piso madrileño, con el fotógrafo Jesús Carrero, a entrevistarla para no sé qué revista de colores. Han pasado tantos años, más de cincuenta, que los

Ya tengo la solución

Para el dime y direte del abandonado monumento a Franco, a cuya inauguración acudí vestido de flecha si mal no recuerdo, yo tengo la solución. Como el que sale allí no es Franco sino un ángel (Franco dista mucho de haber sido un querubín), propongo que se redefina como un monumento a que no se

Cantan fatal

Qué mal cantan los himnos de sus respectivos países los jugadores de los equipos que participaron y participan en la Copa del Mundo. Desafinan, gritan, vociferan las letras, algunos no se las saben, un desastre. Desde luego, ninguno de ellos ganaría el Festival de Benidorm, aunque a lo mejor el de Eurovisión sí, porque en

La prevención americana

USA es un país que se toma muy en serio las medidas de seguridad. No como nosotros, un suponer, que improvisamos mucho, basándonos en que aquí nunca pasa nada. Hasta que pasa. En el Mundial de Fútbol, si cae un rayo a diez kilómetros del estadio, el juego se suspende o el partido no empieza

Noches de fútbol

Largas noches en vela para ver todos los partidos del Mundial, que afortunadamente ha dejado atrás la anodina fase de grupos. Ahora es otra cosa. Se ven selecciones muy buenas, sin citarlas porque la cosa va a tal velocidad que a lo mejor nombro a una y ya está camino de casa. Vaya negocio está

La gran tragedia

Los datos de los analistas de la CIA son contundentes: más de 50.000 muertos tras los dos terremotos de Venezuela, miles de los cuales -como ocurrió en la escorrentía de Vargas- no se encontrarán jamás. Se fabricarán edificios y carreteras sobre sus esqueletos, como ya ocurrió en 1999, en la misma zona donde los movimientos