Andrés Chaves

Andrés Chaves es uno de los periodistas de más dilatada trayectoria en España. Es periodista por la Escuela Oficial de Periodismo de la Universidad de La Laguna, licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense (Madrid) y doctor en Periodismo por esta última Universidad (apto cum laude, la máxima calificación). Ha escrito 25 libros entre novelas, ensayos, relatos costumbristas y crónicas ilustradas del pasado en Canarias. Su tesis doctoral, que versó sobre la guerra civil en Canarias y su prensa patriótica, ha sido publicada. Es autor de más de 30.000 artículos y trabajos periodísticos a lo largo de sus más de 40 años de profesión

Un tinerfeño en el Vaticano II

El cura Siverio fue -yo creo- el único tinerfeño que asistió al Concilio Vaticano II, que convocó Juan XXIII en los sesenta y remató Pablo VI. Fue una época de cambio en la Iglesia y esto es una obviedad: la Iglesia seguía en Trento. Don José Siverio estuvo cuatro o cinco meses en Roma y

Cuando me invitó Ghadafi

Estando todavía Cubillo en Argel lanzando diatribas, antes de que España lo intentara asesinar, recibo una invitación de Ghadafi para visitar Libia, a través de su Embajada en Madrid. También invitaron a Guillermo García-Alcalde, paz descanse, que entonces dirigía La Provincia. Guillermo no aceptó. Yo sí. Viajé a Madrid, traduje al árabe mi pasaporte, comuniqué

El mar

No existe nada más traicionero que el mar. Por eso al mar no hay que quererlo mucho, sino huirle. Ayer, tres personas murieron en Tenerife, asesinadas por el mar, que primero te da espectáculo y luego te envía una ola mortal. Al mar hay que respetarlo o conocerlo muy bien los que se acerquen a

El Patricio

Carmelo Rivero recogerá el justo premio Patricio Estévanez, que otorga la Asociación de Periodistas de Santa Cruz de Tenerife. Otros premiados no se lo merecían, en su día, sino que aquellos fueron premios de conveniencia. Pero Carmelo, sí, por su trayectoria en esta profesión y por los ácaros que ha tragado de sus tongas de

La televisión

Varias productoras canadienses se dedican desde hace años a colocar en las plataformas películas de volver a casa por Navidad. A mí me gustan, a pesar de que desarrollan todas parecido argumento: el traslado navideño al primitivo hogar, generalmente granjas, desde la deshumanizada gran ciudad; desde Nueva York a Los Ángeles a pueblitos nevados del

Crespo

Cómico, propietario de un cine y hasta de un circo (ambos llevaron su nombre), Crespo era un tipazo. En su sala de cine vendía las entradas, acomodaba a los espectadores, y recibía sus propinas, proyectaba la película en su vieja Ossa de carbones y atendía el bar en los descansos. En el circo contaba chistes

Don Luis

Don Luis Pastori, intelectual y político venezolano, escribió una de las 1.100 mejores poesías de la lengua castellana. Se titula Paréntesis en Zoología y dice: “Por la jirafa,/que aspira a morder la luna;/ por la cebra, que al amanecer se revolcó en un banco recién pintado;/por el asno, que se robó la flauta de Bartolo;/y

La chochez

La vejez peligra cuando aparece en ella el sexo. Tenemos ejemplos palmarios de lo que digo, aunque desde siempre ha existido el llamado viejo verde, que es una versión cañí del anciano despendolado, vencida su voluntad por el deseo. La edad provecta es bueno saberla llevar con dignidad y hemos conocido antecedentes de lo contrario.

El Taoro

Los hijos de don Jesús de Polanco, que una vez me presentó a Isabel Preysler en su Jardín Tropical, se han enamorado del Hotel Taoro. No me extraña. Este establecimiento centenario trajo los primeros turistas serios al Puerto de la Cruz. Decía Julio Camba que ningún país puede considerarse como un lugar de turismo mientras

IA y analfabetos

Con la IA ya todos se creen periodistas. O escritores de libros. La usan para publicar sus artículos de sintaxis más que dudosa en publicaciones digitales. La IA falla constantemente y quedan en ridículo. Un escritor se forja como una espada y leyendo mucho. Cualquiera no puede ser escritor, ni siquiera robando a la IA,