Lluvia de gloria sobre Macron

No pude resistirme y le llamé a Carmelo desde la Coupole, en París, donde se descorchó champán desde el primer gol de Francia, esa inteligente jugada del más listo de

Amargos empates españoles

¡Mójate por España! Eso me escribió Carmelo Rivero desde su wasap. Me quedé perplejo: ¿de dónde le sobreviene al ilustre premio canario este fervor patriótico? ¿No era ya alguien animado

Sánchez se estrena en París

Carmelo Rivero sabía que este fin de semana yo estaba en misión especial a las afueras de París, cumpliendo ritos gastronómicos que él me envidia, y por eso me llamó

Francia, camisa blanca de mi esperanza

El director me ha pedido que cambie de lugar, que viaje a París, “ahí está el futuro de Europa”. -¿No en Londres, no en Roma, no en Berlín? Eso le

Las fumarolas del Teide

Jamás pensé que este encargo de Carmelo se iba a producir jamás. Pero se produjo. La culpa, como de casi todo lo que de malo pasó en el siglo XX, incluida la minifalda, es de los ingleses

Las manos de Putin

Y él no ha debido olvidarse. Porque el muy bandido me escribió hace nada para pedirme que le escribiera sobre las manos de Putin. 300 palabras. Será cabrón.

Viendo fútbol en Moscú

Carmelo Rivero se cree que todo el monte es orégano, que porque en Moscú ya no esté la tez gris del comunismo la ciudad iba a ser unas castañuelas en la triste primavera de los domingos