Pelillos a la mar
Tuve moña, y muy bien pareja, hasta los 25 años; una melena crin, preciosísima, que lucí durante un cuarto de siglo con más prestancia, dígase lo que se diga, que el legendario cowboy Buffalo Bill. Cuando era niño, y también cuando fui mozo, presuntos amigos, indiscretos y alcahuetes, me advirtieron que la calvicie era ancestral,
