Una rosa
Ella paseaba por Sierpes, hacia las cinco de la tarde, vestida con un viejo traje de faralaes y una rosa en la mano. En la otra, una castañuela, que no sabía tocar. Cantaba, sin música, fandangos y sevillanas y la gente le metía las monedas de a peseta en un bolso de mimbre que portaba […]


